Wednesday, April 22, 2009

La Cumbre y la mentira

Algunas de las cosas que me dijo Daniel serían difíciles de creer si no fuera él quien las cuenta y no fuera una Cumbre de las Américas donde ocurrieron.

Lo insólito es que no hubo tal consenso sobre el documento final. El grupo del ALBA no lo suscribió; así lo hizo constar en el último intercambio con Obama en presencia de Manning y los demás líderes en la mañana del 19 de abril.

En esa reunión hablaron Chávez, Evo y Daniel sobre el tema con absoluta claridad.

Me había parecido que Daniel expresó una queja amarga cuando, el día de la inauguración de la Cumbre, dijo en su discurso: "... Pienso que el tiempo que me estoy tomando es mucho menor que el que me tuve que tomar, tres horas, esperando en el aeropuerto dentro del avión."

Se lo pregunté y me contó que seis dirigentes de alto nivel tuvieron que esperar en la pista: Lula, de Brasil; Harper, de Canadá; Bachelet, de Chile; Evo, de Bolivia; Calderón, de México y él, que era el sexto. ¿Motivo? Los organizadores, en un acto de adulonería, lo decidieron así para recibir al Presidente de Estados Unidos. Daniel permaneció las 3 horas dentro del caluroso avión de LACSA, al ser retenido en el aeropuerto bajo sol radiante del Trópico.

Me explicó el comportamiento de los principales líderes presentes en la Cumbre, los problemas fundamentales y específicos de cada uno de los países de América Latina y el Caribe. No se le vio rencoroso. Estaba seguro, tranquilo y comprensivo. Recordé los tiempos de la guerra sucia de Reagan, las miles de armas lanzadas por este contra Nicaragua, las decenas de miles de muertos, el minado de los puertos, la utilización de las drogas por parte del gobierno de Estados Unidos para burlar las disposiciones del Congreso, prohibiendo fondos para financiar aquella cínica guerra.

No pasamos por alto la criminal invasión a Panamá ordenada por Bush padre, la horrible matanza de El Chorrillo, los miles de panameños muertos, la invasión de la pequeña Granada con la complicidad de otros gobiernos de la región, hechos bastante recientes en la trágica historia en nuestro hemisferio.

En cada uno de los crímenes estaba la mano peluda de la OEA, principal cómplice de las brutales acciones de la gran potencia militar y económica contra nuestros empobrecidos pueblos.

Me narró el daño que el narcotráfico y el crimen organizado ocasionan a los países de Centroamérica, el tráfico de armas norteamericanas, el inmenso mercado que impulsa esa actividad tan nociva para las naciones de América Latina y el Caribe.

Me contó las posibilidades geotérmicas de Centroamérica como un recurso natural de gran valor. Considera que Nicaragua, por esa vía, podría alcanzar una capacidad de generación equivalente a dos millones de kilowatt/hora. Hoy su capacidad total de generación eléctrica, incluidas las diversas fuentes de energía, apenas alcanza 700 mil kilowatt/hora y son frecuentes los apagones.

Habló de la capacidad de Nicaragua para producir alimentos, del precio de la leche que se distribuye a un tercio de lo que cobran en Estados Unidos, aunque los salarios en este país son decenas de veces más altos.

En torno a esto y a otros temas prácticos giró nuestra conversación. En ningún instante lo vi rencoroso y menos aún sugerir medidas extremistas en el tema económico. Está bien informado y analiza con gran realismo lo que puede y debe hacerse.

Le expliqué que muchas personas en nuestro país no habían podido escuchar su discurso por cuestiones de horario y la falta de información oportuna en torno a la Cumbre, que por ello le pedía que aceptara explicar, en un programa televisivo, los temas de más interés relacionados con la Cumbre de las Américas, a un panel integrado por tres jóvenes periodistas, los que con seguridad interesarán a muchos latinoamericanos, caribeños, norteamericanos y canadienses.

Daniel conoce muchas posibilidades concretas de mejorar las condiciones de vida del pueblo de Nicaragua, uno de los cinco países más pobres del hemisferio, como consecuencia de las intervenciones y el saqueo de Estados Unidos. Le agradó la victoria de Obama y lo observó bien en la Cumbre. No le gustó su comportamiento en la reunión. "Se movía por todas partes —me dijo— buscando a las personas para influir sobre ellas, sugestionándolas con su poder y sus halagos."

Desde luego que para un observador a distancia, como era mi caso, se percibía una estrategia concertada para exaltar las posiciones más afines a los intereses de Estados Unidos y más opuestas a las políticas partidarias de los cambios sociales, la unidad y la soberanía de nuestros pueblos. Lo peor, a mi juicio, fue la maniobra de presentar una declaración supuestamente apoyada por todos.

El bloqueo a Cuba ni siquiera se mencionó en la Declaración Final, y el Presidente de Estados Unidos la utilizó para justificar sus acciones y encubrir supuestas concesiones de su Administración a Cuba. Nosotros comprenderíamos mejor las limitaciones reales que el nuevo Presidente de Estados Unidos tiene para introducir cambios en la política de su país hacia nuestra patria, que el uso de la mentira para justificar sus acciones.

¿Debemos aplaudir, acaso, la agresión de nuestro espacio televisivo y radial, el uso de tecnologías sofisticadas para invadir ese espacio desde grandes alturas y aplicar la misma política de Bush contra Cuba? ¿Debemos aceptar el derecho de Estados Unidos para mantener el bloqueo durante un periodo geológico hasta traer la democracia capitalista a Cuba?

Obama confiesa que los líderes de los países latinoamericanos y caribeños le hablan en todas partes de los servicios de los médicos cubanos, y expresa sin embargo que: "... Esto es un recordatorio para nosotros en los Estados Unidos de que si nuestra única interacción con muchos países es la lucha contra la droga, si nuestra única interacción es militar, entonces es posible que no estemos desarrollando conexiones que con el tiempo puedan aumentar nuestra influencia y tener un efecto beneficioso cuando tengamos necesidad de hacer avanzar políticas de nuestro interés en la región."

En el subconsciente, Obama comprende que Cuba goza de prestigio por los servicios de sus médicos en la región y hasta le da más importancia que nosotros mismos. Tal vez ni siquiera le han informado que Cuba envió sus médicos no solo a la América Latina y el Caribe, sino también a numerosos países de África, a países asiáticos, en situación de catástrofes, a pequeñas islitas de Oceanía como Timor Leste y Kiribati, amenazadas de quedar bajo las aguas si el clima cambia, e incluso ofreció enviar, en cuestión de horas, una brigada médica completa para socorrer a las víctimas de Katrina cuando gran parte de Nueva Orleáns quedó desamparada bajo las aguas y habrían podido salvar muchas vidas. Miles de jóvenes seleccionados de otros países han sido formados como médicos en Cuba, decenas de miles más se están preparando.

Pero no solo en el campo de la salud hemos cooperado, también en el de la educación, el deporte, la ciencia, la cultura, el ahorro de energía, la repoblación forestal, la protección del medio ambiente y otros campos. Los órganos de Naciones Unidas podrían dar testimonio de esto.

Algo más: sangre de patriotas cubanos se derramó en la lucha contra los últimos baluartes del colonialismo en África y la derrota del Apartheid, aliado de Estados Unidos.

Lo más importante de todo, ya lo dijo Daniel en la Cumbre, es la ausencia total de condicionalidad en el aporte de Cuba, la pequeña Isla que Estados Unidos bloquea.

No lo hicimos buscando influencias y apoyo. Fueron los principios que sustentan nuestra lucha y nuestra resistencia. El índice de mortalidad infantil en Cuba es menor que el de Estados Unidos; hace mucho rato no hay analfabetos; los niños blancos, negros o mestizos asisten todos los días a la escuela, disponen de iguales posibilidades de estudio, incluidos los que requieren educación especial. Hemos alcanzado no toda la justicia, pero sí el máximo de justicia posible. Todos los miembros de la Asamblea Nacional son postulados y elegidos por el pueblo, vota más del 90% de la población con derecho a votar.

No hemos solicitado la democracia capitalista en la que usted se formó y en la cual sinceramente y con todo derecho cree.

No pretendemos exportar nuestro sistema político a Estados Unidos.

Fidel Castro Ruz

Abril 22 de 2009

12 y 53 p.m.

Tuesday, April 21, 2009

Obama y el bloqueo (Tomado de CubaDebate)

Ayer me refería al ángulo cómico de la "Declaración de Compromiso de Puerto España".

Hoy podríamos referirnos al ángulo dramático. Espero que nuestros amigos no se ofendan. Entre el documento que nos llegó como proyecto para ser sometido por los anfitriones de la Cumbre y el que en definitiva se publicó había diferencias. En el corre corre de última hora, no hubo tiempo para nada. Algunos puntos se habían discutido en largas reuniones las semanas previas al evento. En el último minuto, proposiciones como la que presentó la delegación de Bolivia complicaron más el cuadro. Fue incluida como una nota en el documento, decía así:

"Bolivia considera que el desarrollo de políticas y de esquemas de cooperación que tengan por objetivo la expansión de los biocombustibles en el Hemisferio Occidental puede afectar e incidir en la disponibilidad de alimentos y su alza de precios, el incremento de la deforestación, el desplazamiento de población por la demanda de tierras, y por consiguiente repercutir en el incremento de la crisis alimentaria, afectando directamente a las personas de bajos ingresos, sobre todo a las economías más pobres de los países en desarrollo. El Gobierno boliviano a tiempo de reconocer la necesidad de búsqueda y uso de fuentes alternativas de energía que sean amigables con la naturaleza, tales como la energía geotérmica, solar, eólica, y los pequeños y medianos emprendimientos hidroeléctricos, plantea una visión alternativa basada en el vivir bien y en armonía con la naturaleza, para desarrollar políticas públicas que apunten a la promoción de energías alternativas seguras que garanticen la preservación del planeta, nuestra ‘madre tierra’."

Téngase presente, al analizar esta nota de Bolivia, que Estados Unidos y Brasil son los dos más grandes productores de biocombustibles en el mundo, a lo que se opone un creciente número de personas en el planeta, cuya resistencia ha ido creciendo desde los oscuros días de George W. Bush.

Los asesores de Obama publicaron por Internet, en inglés, su versión de la entrevista del presidente de Estados Unidos con los periodistas en Puerto España. En un momento dado afirmó:

"Algo me pareció interesante —y esto lo conocía de manera más abstracta pero era interesante en términos específicos— fue escuchar a estos líderes que cuando hablaban de Cuba lo hacían muy específicamente acerca de los miles de médicos de Cuba que están diseminados por toda la región, y de los cuales estos países tienen una gran dependencia. "Y esto es un recordatorio para nosotros en los Estados Unidos de que si nuestra única interacción con muchos de estos países es la lucha contra la droga, si nuestra única interacción es militar, entonces es posible que no estemos desarrollando conexiones que con el tiempo puedan aumentar nuestra influencia y tener un efecto beneficioso cuando tengamos necesidad de hacer avanzar políticas de nuestro interés en la región.

"Pienso que por ello es tan importante que para nuestra interacción no sólo aquí en el hemisferio sino en todo el mundo reconozcamos que nuestro poderío militar es tan sólo una parte de nuestro poder, y que tenemos que utilizar nuestra diplomacia y ayuda para el desarrollo de manera más inteligente, de tal suerte que los pueblos puedan ver mejorías concretas y prácticas en la vida de las personas comunes a partir de la política exterior de los Estados Unidos."

Periodista Jake: "Gracias, señor Presidente. Usted ha escuchado aquí a muchos líderes de América Latina que desean que los EE.UU. levanten el embargo a Cuba. Usted ha dicho que es una influencia importante que no se debe eliminar. Pero en el 2004 usted sí apoyó el levantamiento del embargo. Usted dijo que no había logrado elevar los niveles de vida, que había apretado a los inocentes y que era hora de que reconociéramos que esta política en particular había fracasado. Me pregunto qué le ha hecho cambiar de opinión con respecto al embargo."

Presidente: "Bueno, el 2004 me parece que está miles de años atrás. ¿Qué hacía yo en el 2004?"

Periodista Jake: "Postulado para el Senado."

Presidente: "... El hecho de que Raúl Castro haya dicho que está dispuesto a que su Gobierno converse con el nuestro no sólo sobre el levantamiento del embargo, sino sobre otros temas como los derechos humanos, los presos políticos, esa es una señal de avance.

"... Hay algunas cosas que el Gobierno cubano pudiera hacer. Ellos podrían liberar presos políticos; podrían reducir el recargo a las remesas en correspondencia a las políticas que hemos aplicado de permitir a las familias de cubano-americanos enviar remesas, porque resulta que Cuba impone un enorme recargo, ellos le sacan una enorme ganancia. Ese sería un ejemplo de cooperación donde ambos gobiernos estarían trabajando para ayudar a la familia cubana y elevar el nivel de vida en Cuba."

Sin duda que el Presidente interpretó mal la declaración de Raúl.

Al afirmar el Presidente de Cuba que está dispuesto a discutir cualquier tema con el Presidente de Estados Unidos, expresa que no teme abordar cualquier tipo de asunto. Es una muestra de valentía y confianza en los principios de la Revolución. Nadie debe asombrarse de que hablara de indultar a los sancionados en marzo de 2003 y enviarlos todos a Estados Unidos, si ese país estuviera dispuesto a liberar a los Cinco Héroes antiterroristas cubanos. Aquellos, como ya ocurrió con los mercenarios de Girón, están al servicio de una potencia extranjera que amenaza y bloquea a nuestra Patria.

Por otro lado, la formulación de que Cuba impone un "enorme recargo" y "obtiene enormes ganancias" es un intento de sus consejeros para sembrar cizaña y dividir a los cubanos. Todos los países cobran determinadas cifras por las transferencias de divisas. Si son dólares, con más razón debemos hacerlo, porque es la moneda del Estado que nos bloquea. No todos los cubanos tienen familiares en el exterior que envíen remesas. Redistribuir una parte relativamente pequeña en beneficio de los más necesitados de alimentos, medicamentos y otros bienes es absolutamente justo. Nuestra Patria no posee el privilegio de convertir en divisas los billetes que salen de las imprentas del Estado, que los chinos muchas veces han llamado "moneda chatarra", como he repetido en varias ocasiones y ha sido una de las causas de la actual crisis económica. ¿Con qué dinero Estados Unidos salva sus bancos y multinacionales endeudando a su vez a las futuras generaciones de norteamericanos? ¿Estaría Obama dispuesto a discutir sobre esos temas?

Daniel Ortega lo dijo bien claro cuando recordó su primera conversación con Carter, que hoy vuelvo a repetir:

"Tuve la oportunidad de encontrarme con el presidente Carter y cuando me decía que ahora que había salido la tiranía de los Somoza, que el pueblo nicaragüense había derribado la tiranía de los Somoza, era la hora ‘de que Nicaragua cambie.’ Le dije: ‘No, Nicaragua no tiene que cambiar, los que tienen que cambiar son ustedes; Nicaragua nunca ha invadido a Estados Unidos; Nicaragua nunca ha minado los puertos de Estados Unidos; Nicaragua no ha lanzado una sola piedra en contra de la nación norteamericana; Nicaragua no ha impuesto gobiernos en Estados Unidos, son ustedes los que tienen que cambiar, no los nicaragüenses.’"

En la conferencia de prensa y en las reuniones finales de la Cumbre, Obama dio muestras de autosuficiencia. No fueron ajenas a esa actitud del Presidente norteamericano las posiciones abyectas de algunos dirigentes latinoamericanos. Dije hace unos días que todo lo que cada cual dijera o hiciera en la Cumbre se conocería.

Cuando expresó, respondiendo a Jake, que desde el 2004 hasta hoy habían transcurrido miles de años, fue superficial. ¿Debemos esperar tantos años para que suspenda su bloqueo? No lo inventó, pero lo hizo suyo igual que otros diez presidentes de Estados Unidos. Se le puede augurar por ese camino un fracaso seguro como el de todos sus predecesores. Ese no fue el sueño de Martin Luther King, cuyo papel en la lucha por los derechos humanos iluminará cada vez más el camino del pueblo norteamericano.

Vivimos tiempos nuevos. Los cambios son ineludibles. Los líderes pasan, los pueblos permanecen. No habrá que esperar miles de años, solo ocho serán suficientes, para que en un auto más blindado, un helicóptero más moderno y un avión más sofisticado, otro Presidente de Estados Unidos, sin duda menos inteligente, prometedor y admirado en el mundo que Barack Obama, ocupe ese inglorioso cargo.

Mañana tendremos más noticias de la Cumbre.

Fidel Castro Ruz
Abril 21 de 2009
5 y 34 p.m.

Monday, April 20, 2009

Sueños delirantes

No me explicaba la causa de la euforia que expresan algunos de los participantes en la Cumbre de Puerto España.

Hice un gran esfuerzo y leí la famosa Declaración de Compromiso, aprobada en esa "Cumbre de las Américas". Había escuchado la conferencia de prensa presidida por el Primer Ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, e integrada por el ilustre Stephen Harper, Primer Ministro de Canadá y los presidentes de México y Panamá, Felipe Calderón y Martín Torrijos. Ha sido, según ellos, la más extraordinaria Cumbre que tuvo lugar nunca.

Algún milagro debió producirse, pensé. La piedra filosofal ha sido descubierta. ¿Por qué preocuparse un solo segundo más? Nadie piense que fue obra de la casualidad. ¿Es que no sabemos leer y escribir? Es la OEA quien nos salvó a todos. Eso consta en 13 de los 97 epígrafes, de las 67 páginas de la declaración final.

Solo emplearé seis páginas de las ocho de esta reflexión para reconocer también las glorias de la OEA:

"Reafirmamos los principios y valores de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Carta Democrática Interamericana, el Consenso de Monterrey sobre Financiación para el Desarrollo y la Declaración del Milenio; y estamos decididos a intensificar nuestra lucha contra la pobreza, el hambre, la exclusión social, la discriminación y la desigualdad, así como promover la inclusión y la cohesión social para mejorar las condiciones de vida de nuestros pueblos y alcanzar el desarrollo y la justicia social.

"Reafirmamos la importancia de promover la cooperación entre nuestros Estados de manera solidaria en las diferentes esferas de las relaciones interamericanas, conforme a los principios y propósitos esenciales de la Carta de la OEA, reconociendo nuestra diversidad social, política y económica." "Instruimos a nuestros ministros, en especial los responsables de finanzas, planificación y desarrollo social, a que inicien o fortalezcan la revisión de los programas nacionales de protección social, inclusión y erradicación de la pobreza... Hacemos un llamamiento a la OEA, al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y a otras instituciones regionales y subregionales de financiamiento y desarrollo pertinentes, para que apoyen estos esfuerzos dentro del ámbito de sus mandatos."

"... Exhortamos a los Ministros de Trabajo para que, en el contexto de la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo de la OEA (CIMT) en colaboración con los órganos consultivos de trabajadores y empleadores y con el apoyo de la OIT, según corresponda, respalden un programa de trabajo para lograr estos objetivos en la Décimosexta CIMT a celebrarse en el año 2009."

"... Hacemos un llamamiento a los Ministros de Educación para que, con el apoyo de la OEA, instituciones regionales e internacionales especializadas y organizaciones de la sociedad civil, desarrollen estrategias para hacer accesible la educación secundaria de calidad a todas nuestras y nuestros jóvenes a más tardar en 2015, especialmente para los grupos más vulnerables y aquellos con necesidades educativas especiales."

"Incrementaremos nuestros esfuerzos para prevenir y combatir todos los aspectos del problema mundial de las drogas y los delitos conexos, mediante el fortalecimiento de la cooperación internacional y un enfoque integral y equilibrado, con base en el principio de responsabilidad común y compartida, de conformidad con los principios contenidos en las Cartas de las Naciones Unidas y de la OEA, el derecho internacional y nuestros marcos legales aplicables."

"Solicitamos que la Secretaría General de la OEA presente ante la siguiente Cumbre de las Américas un informe sobre el avance en el cumplimiento de los compromisos asumidos en las Reuniones de Ministros en Materia de Seguridad Pública de las Américas (MISPA) y en las Reuniones de Ministros de Justicia u otros Ministros, Procuradores o Fiscales Generales de las Américas (REMJA)... Promover una mayor cooperación en estas reuniones, así como la labor de la OEA en apoyo a la MISPA y la REMJA. Expresamos nuestro agradecimiento por el constante apoyo técnico que brinda la OEA en los asuntos que se tratan en estas reuniones."

"... Alentaremos los trabajos de la OEA en la elaboración de una estrategia integral y hemisférica para promover la cooperación interamericana en el tratamiento de las pandillas delictivas."

"... Renovamos nuestro compromiso de combatir la pobreza, la desigualdad, el hambre y la exclusión social a fin de elevar las condiciones de vida de nuestros pueblos y fortalecer la gobernabilidad democrática en las Américas, y mantendremos los principios de la Carta Democrática Interamericana y la aplicaremos plenamente."

"Reiteramos nuestro apoyo a los objetivos de la Carta Social de las Américas y su Plan de Acción, los cuales buscan ofrecer a todos nuestros ciudadanos más oportunidades para beneficiarse del de-sarrollo sostenible con equidad e inclusión social. Alentamos a la OEA a que concluya la preparación de estos instrumentos y trabajaremos en aras de concluir las negociaciones y de adoptar estos documentos antes de fines de 2009."

"Reconocemos el importante papel que desempeña la OEA en la solución pacífica de nuestras diferencias, su participación en la promoción de una cultura democrática, de paz, diálogo y no-violencia en la región, así como su papel en la implementación de la Carta Democrática Interamericana."

"Nuestros países procurarán seguir presentando informes nacionales anuales a la OEA sobre las acciones y avances alcanzados hacia el logro de los objetivos específicos fijados en las Cumbres de las Américas."

¿Por qué extrañarnos de que con el apoyo e inspiración de tan benemérita institución en el epígrafe final, de la página 67 de la declaración, se afirme: "Nosotras y Nosotros las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas, convenimos que este documento debe darse a conocer como ‘Declaración de Compromiso de Puerto España’, y así lo aprobamos en fecha del 19 de abril del año 2009"?

¿Acaso la OEA, es garantía de la soberanía e integridad de los pueblos de América Latina? ¡Siempre!

¿Intervino alguna vez en los asuntos internos de un país en el hemisferio? ¡Nunca!

¿Es cierto que constituye siempre un instrumento dócil de Estados Unidos? ¡Jamás!

¿Murió un solo latinoamericano o caribeño por culpa suya? ¡Ni uno solo! Son calumnias del Castro-Comunismo emanadas de Cuba, país expulsado de la OEA, porque su gobierno proclamó el Marxismo-Leninismo, un país donde nunca hubo una elección, nadie vota ni es elegido, reina allí una tiranía que ha tenido el descaro de enfrentar a un país tan débil, indefenso y pobre como Estados Unidos durante medio siglo. Si no rectifica, el Gobierno desinteresado y noble de ese país, no le venderá a Cuba ni una aspirina. La OEA es garantía para el sufrido pueblo cubano de sus derechos democráticos.

Fidel Castro Ruz
Abril 20 de 2009
1 y 46 p.m.

Sunday, April 19, 2009

La Cumbre Secreta (Tomado de CubaDebate)

Ni representados ni excomulgados en la Cumbre de Puerto España pudimos conocer hasta hoy lo que allí se discutió. Nos hicieron concebir a todos las esperanzas de que la reunión no sería secreta, pero los dueños del espectáculo nos privaron de tan interesante ejercicio intelectual. Conoceremos la esencia, pero no el tono de voz, ni los ojos, ni los rostros que tanto reflejan las ideas, la ética y el carácter de las personas. Una Cumbre Secreta es peor que el cine mudo. Durante unos breves minutos la televisión sacó algunas imágenes. A la izquierda de Obama estaba un señor al que no pude identificar bien, cuando ponía la mano sobre la espalda de Obama, como un colegial de ocho años a un compañero de la primera fila. A su lado, de pie, otro del séquito lo interrumpía para dialogar con el presidente de Estados Unidos; vi en los que lo importunaban la estampa de una oligarquía que jamás conoció el hambre y en la poderosa nación de Obama esperan tener el escudo que protegerá el sistema contra los temidos cambios sociales.

En la Cumbre prevalecía, hasta ese momento, una extraña atmósfera.

El espectáculo artístico del anfitrión brilló realmente. Pocas veces, tal vez nunca, vi algo parecido. Un buen locutor, al parecer trinitario, había dicho con orgullo que era algo único.

Fue un verdadero derroche de cultura y a la vez lujo. Medité un poco. Calculé cuánto costaría todo aquello y de repente me di cuenta que ningún otro país del Caribe podía darse el lujo de presentar un espectáculo semejante, que la sede de la Cumbre es inmensamente rica, una especie de Estados Unidos rodeado de pequeños países pobres. ¿Podrían los haitianos con su riquísima cultura o Jamaica, Granada, Dominica, Guyana, Belice u otra, ser sede de una Cumbre tan lujosa? Sus playas pueden ser maravillosas, pero no estarían rodeadas de las torres que caracterizan el paisaje trinitario y acumulan con esa materia prima, no renovable, los cuantiosos recursos que hoy sustentan las riquezas de ese país. Casi todas las restantes islas que integran la comunidad del Caribe, situadas más al norte, son directamente batidas por los huracanes de creciente intensidad que todos los años azotan a nuestras hermanas islas del Caribe.

¿Alguien habrá recordado en esa reunión que Obama prometió invertir cuanto dinero se requiriese para autoabastecer a Estados Unidos de combustible? Tal política afectaría directamente a muchos de los Estados allí reunidos que no podrán disponer de las tecnologías y las enormes inversiones requeridas para un esfuerzo en esa u otra dirección.

Algo realmente me impactó en la etapa de la Cumbre transcurrida hasta hoy sábado 18 de abril, 11 y 47 minutos, en que escribo estas líneas: el discurso de Daniel Ortega. Me prometí a mí mismo no publicar nada hasta el próximo lunes 20 de abril para observar lo que ocurría en la famosa Cumbre.

No habló el economista, el científico, el intelectual o el poeta. Daniel no seleccionó palabras rebuscadas para impresionar a sus oyentes. Habló el Presidente de uno de los cinco países más pobres del hemisferio, el combatiente revolucionario, en nombre de un grupo de países centroamericanos y la República Dominicana que está asociada al SICA.

Bastaría ser alguno de los cientos de miles de nicaragüenses que aprendieron a leer y escribir en la primera etapa de la Revolución Sandinista, en que el índice de analfabetismo se redujo de 60% a 12%, o cuando de nuevo Daniel recibió el poder en el 2007, que había alcanzado el 35% de analfabetismo.

Su discurso duró aproximadamente 50 minutos, con voz pausada y serena, pero si lo reprodujera completo haría demasiado extensa esta reflexión.

Sintetizaré su singular pronunciamiento utilizando sus propias palabras textuales en cada una de las ideas básicas que transmitió. No utilizaré puntos suspensivos y lo haré con las comillas sólo cuando Daniel se refiere a las palabras textuales de otra persona o instituciones:

Nicaragua recurrió a la Corte Internacional de Justicia de La Haya: presentó su demanda en contra de la política de guerra, de la política terrorista que venía desarrollando el presidente Ronald Reagan en nombre de Estados Unidos.

Nuestro delito: habernos liberado de la tiranía de Anastasio Somoza, impuesta por la intervención de las tropas yankis en Nicaragua.

Centroamérica se ha visto sacudida desde el siglo antepasado por lo que han sido las políticas expansionistas, políticas de guerra que nos llevaron a unirnos los centroamericanos para derrotarla.

Luego fueron las intervenciones que se prolongaron desde el año 1912 hasta el año 1932 y dejaron como resultado la imposición de la tiranía de los Somoza, armada, financiada y defendida por los gobernantes norteamericanos.

Tuve la oportunidad de encontrarme con el presidente Reagan en plena guerra, nos dimos la mano y le pedí que cesara la guerra contra Nicaragua.

Tuve la oportunidad de encontrarme con el presidente Carter y cuando me decía que "ahora que había salido la tiranía de los Somoza, el pueblo nicaragüense era hora de que Nicaragua cambie". Le dije: No, Nicaragua no tiene que cambiar, los que tienen que cambiar son ustedes, Nicaragua nunca ha invadido a Estados Unidos; Nicaragua nunca ha minado los puertos de Estados Unidos; Nicaragua no ha lanzado una sola piedra en contra de la nación norteamericana; Nicaragua no ha impuesto gobiernos en Estados Unidos; son ustedes los que tienen que cambiar, no los nicaragüenses.

En plena guerra todavía, tuve la oportunidad de encontrarme con quien recién había asumido la presidencia de Estados Unidos, George Bush, padre. En un encuentro en Costa Rica, el año 1989, cuando nos sentamos quedamos frente a frente el presidente Bush y yo, él lo comentó: "Aquí ha venido la prensa porque quieren vernos pelear al Presidente de Estados Unidos y al Presidente de Nicaragua e hicimos el esfuerzo de no darle gusto a la prensa", dijo Bush.

Nicaragua seguía sometida todavía a la guerra impuesta por Estados Unidos; ante la demanda que Nicaragua presentó ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, la Corte falló y dictó sentencia, dijo con toda claridad que "Estados Unidos debía detener todas sus acciones militares, minado de los puertos, financiamiento de la guerra; que debía indicar en qué lugar estaban las minas que habían colocado y se negaban a dar esa información", mandaba además al gobierno de Estados Unidos a indemnizar a Nicaragua, también por el bloqueo económico-comercial que le había impuesto.

Las luchas que estamos librando en Nicaragua, en Centroamérica y en América Latina para liberar a nuestros pueblos del analfabetismo, son luchas que las estamos librando con la solidaridad incondicional, generosa, del hermano pueblo de Cuba, de Fidel, que fue el que promovió esos procesos solidarios de alfabetización, y su presidente Raúl Castro, que les ha dado continuidad a estos programas, abiertos para todos los pueblos latinoamericanos y caribeños.

Luego se ha incorporado con un espíritu generoso el pueblo bolivariano, el pueblo de Venezuela, con su presidente Hugo Chávez Frías.

Aquí estamos presentes una gran mayoría de los Presidentes y Jefes de Gobierno de América Latina y el Caribe; están participando el Presidente de Estados Unidos, el Primer Ministro de Canadá; pero aquí hay dos grandes ausentes: uno, Cuba, cuyo delito ha sido luchar por la independencia, por la soberanía de los pueblos; prestar solidaridad, sin condiciones, a nuestros pueblos, y por eso se le sanciona, por eso se le castiga, por eso se le excluye. Por eso yo no me siento cómodo en esta Cumbre, no puedo sentirme cómodo en esta Cumbre, siento vergüenza de estar participando en esta Cumbre con la ausencia de Cuba.

Otro pueblo no está aquí presente, porque, a diferencia de Cuba, una nación independiente, solidaria, ese otro pueblo está sometido todavía a las políticas colonialistas: me refiero al hermano pueblo de Puerto Rico.

Estamos trabajando para construir una gran alianza, una gran unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Llegará el día en que ahí también, en esa gran alianza, estará el pueblo de Puerto Rico.

En la década de los cincuenta la discriminación racial estaba institucionalizada, era parte del modo de vida norteamericano, parte de la democracia norteamericana: los negros no podían entrar en los restaurantes de los blancos, ni en los bares de los blancos; los niños, hijos de familias negras, no podían ir a las escuelas donde estudiaban niños blancos. Para romper el muro de la discriminación racial fue necesario —y eso lo sabe mejor que nosotros mismos el presidente Obama— Martin Luther King, decía: "Yo tengo un sueño". El sueño se hizo realidad y el muro de la discriminación racial se desplomó en Estados Unidos de América, gracias a la lucha de ese pueblo.

Esta reunión, este encuentro se inicia, precisamente, el día en que se inició la invasión a Cuba el año 1961. Conversando con el presidente de Cuba, Raúl Castro, me daba algunos datos Raúl: "Daniel, el presidente Obama nació el 4 de agosto de 1961, tenía tres meses y medio cuando se logra la victoria en Playa Girón el 19 de abril de ese año; evidentemente, no tiene responsabilidad en ese hecho histórico. El 15 de abril, los bombardeos; el 16 se proclama el socialismo, por Fidel, en el entierro de las víctimas; el 17 comienza la invasión; el 18 continúan los combates y el 19, la victoria, antes de las 72 horas. Raúl." (Me contó Raúl, a su regreso de Cumaná, que al escribir una nota para Daniel, hizo un cálculo rápido y cometió un error al afirmar que la invasión de Playa Girón se produjo cuando Obama tenía tres meses y medio, cuando debió decir que nació tres meses y medio después; que él era el único responsable del error.)

Eso es historia. En el año 2002, también en el mes de abril, el 11 de abril, se produce un golpe de Estado con la intención de asesinar a un presidente electo en la República Bolivariana de Venezuela; el presidente Hugo Chávez fue capturado, y estaba la orden de asesinarlo. Cuando surge el gobierno fantoche, el gobierno norteamericano, a través de su vocero, reconoce a los golpistas y les da la razón a los golpistas. Razón tenemos para decir que eso no es historia; hace apenas siete años se produjeron esos hechos violentos en contra de la institucionalidad de un pueblo, de una nación progresista, solidaria, revolucionaria.

Pienso que el tiempo que me estoy tomando es mucho menor que el que me tuve que tomar, tres horas, esperando en el aeropuerto dentro del avión.

La libertad de expresión tiene que ser para el grande y para el pequeño: Belice, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, El Salvador y República Dominicana como asociado. El área territorial es de 568 988 kilómetros cuadrados. La población suma un poco más de 41,7 millones de habitantes.

Planteamos que se les entreguen los TPS (Estatus de Protección Temporal) a todos los inmigrantes que están en Estados Unidos, pero las causas de la emigración están en el subdesarrollo, en la pobreza que viven los pueblos centroamericanos.

La única manera de detener ese flujo de emigrantes hacia Estados Unidos no es levantando muros, no es reforzando la vigilancia militar en las fronteras la única manera.

Estados Unidos necesita la mano de obra centroamericana, como necesita mano de obra mexicana; cuando ya esa mano de obra va más allá de las demandas de la economía norteamericana, entonces vienen las políticas represivas, es aportando fondos sin condiciones políticas, sin las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional.

Tenemos la ingrata tarea de estarle cuidando las fronteras a Estados Unidos por el consumo de la droga.

Solo en Nicaragua, el año pasado, la policía nacional incautó más de 360 toneladas de coca. Eso, a precio de mercado en Estados Unidos, seguramente suma más de 1 000 millones de dólares.

¿Cuánto le aporta Estados Unidos a Nicaragua por cuidar de sus fronteras? Le aporta un millón 200 mil dólares.

No es justo, no es equitativo, no es ético, no es moral que sea el G 20 el que siga tomando las grandes decisiones; llegó la hora de que sea el G-192, es decir, todos, en Naciones Unidas.

Los que han tenido negociaciones con el Fondo (FMI) saben perfectamente lo que ha significado el Fondo, cómo han sacrificado programas sociales, programas agrícolas, programas productivos, para sacar los recursos y pagar la deuda, la deuda impuesta por las normas establecidas por el capitalismo global.

No ha sido más que un instrumento para establecer y desarrollar, desde las metrópolis, políticas colonialistas, neocolonialistas e imperialistas.

Mahatma Gandhi en aquella lucha heroica que libró por la independencia de la India frente a Inglaterra decía: "Inglaterra ha utilizado un cuarto de los recursos del planeta para llegar a su actual estado de desarrollo. ¿Cuántos recursos necesitará la India para llegar al mismo desarrollo?" Ya en este siglo XXI y desde finales del siglo XX, no era solo Inglaterra, sino todos los países capitalistas desarrollados estableciendo su hegemonía a costa de la destrucción del planeta y de la especie humana, imponiendo los valores consumistas de su modelo.

La única manera de salvar al planeta, y con ello el desarrollo sostenible de la humanidad, será que se establezcan las bases de un nuevo orden económico internacional, de un nuevo modelo económico social, político, que sea verdaderamente justo, solidario y democrático.

En el proyecto que se conoce como Petrocaribe y el ALBA —en Petrocaribe están casi todos los países del Caribe; pero también estamos algunos países centroamericanos. Hay países del SICA que estamos en Petrocaribe: Belice, Guatemala, Honduras, República Dominicana, Nicaragua, Panamá.

"Los Jefes de Estado y de Gobierno de Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua y Venezuela, países miembros del ALBA, consideramos que el proyecto de Declaración de la V Cumbre de las Américas es insuficiente e inaceptable por las siguientes razones:


(Lee de inmediato la declaración del ALBA sobre el documento propuesto para la Cumbre de las Américas.)

"No da respuesta al tema de la Crisis Económica Global, a pesar de que esta constituye el más grande desafío al cual la humanidad haya hecho frente en décadas.

"Excluye injustificadamente a Cuba, sin hacer mención al consenso general que existe en la región para condenar el bloqueo y los intentos de aislamiento de los cuales su pueblo y su gobierno han sido incesantemente objeto, de manera criminal.

"Lo que estamos viviendo es una crisis económica global de carácter sistémico y estructural y no una crisis cíclica más.

"El capitalismo ha provocado la crisis ecológica por someter las condiciones necesarias para la vida en el planeta al predominio del mercado y la ganancia."

Para evitar este desenlace es necesario desarrollar un modelo alternativo al sistema capitalista. Un sistema de armonía con nuestra madre tierra y no de saqueo de los recursos naturales; un sistema de diversidad cultural y no de aplastamiento de culturas e imposición de valores culturales y estilos de vida ajenos a las realidades de nuestros países; un sistema de paz basado en la justicia social y no en políticas y guerras imperialistas; un sistema que no los reduzca a ser simples consumidores o mercancías.

Respecto al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y la exclusión de este país de la Cumbre de las Américas, los países de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América reiteramos la Declaración que todos los países de América Latina y el Caribe adoptaron el pasado 16 de diciembre de 2008 sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos de América a Cuba, incluida la aplicación de la llamada Ley Helms-Burton, de todos ampliamente conocidos.

En mi país, Nicaragua, los gobiernos que me antecedieron cumplieron al pie de la letra con la política neoliberal. Desde el año 1990, cuando el Frente Sandinista deja el gobierno, hasta el 10 de enero del año 2007, cuando el Frente Sandinista retorna al gobierno; la aplicaron durante 16 años.

Cuando triunfó la revolución en Nicaragua en 1979, las tiranías y gobiernos que habían sido impuestos y sostenidos por los gobernantes norteamericanos en Nicaragua, los demócratas que se autodenominaban demócratas dejaron a Nicaragua con un 60% de analfabetismo.

Nuestra primera gran batalla fue acabar con el analfabetismo, y nos fuimos a esa gran batalla y logramos reducir el analfabetismo al 11,5%, 12%. No pudimos ir más allá porque se nos impuso una política de guerra por parte de la administración Reagan.

Entregamos el gobierno en 1990 con 12,5% de analfabetismo en el país y recibimos el país, en el mes de enero del año 2007, con el 35% de analfabetismo.

Estos no son datos que inventa el gobierno, son datos trabajados por los organismos especializados en temas de educación y cultura.

Ese es el resultado del neoliberalismo que se le aplicó a Nicaragua, de las privatizaciones que se le aplicaron a Nicaragua, porque se privatizó la salud, se privatizó la educación, se excluyó a los pobres; para otros el cambio fue bueno porque se enriquecieron, el modelo ha demostrado que es muy exitoso para acumular riquezas, exitoso para expandir la pobreza. Es gran concentrador de la riqueza y gran multiplicador de la miseria y de la pobreza.

Es un problema de orden ético, un problema de orden moral en el que descansa el futuro, no solamente de los países más empobrecidos, como los cinco países que he mencionado aquí en América Latina y el Caribe, que no tenemos mucho que perder más que las cadenas, si no hay un cambio de ética, si no hay un cambio de moral, si no hay un cambio de valores, que nos permita ser realmente sostenibles.

Ya no es un asunto de ideología, no es un asunto político; es un asunto de sobrevivencia. Y ahí nos vamos todos, desde los G-20 hasta los G-5, que somos los más empobrecidos de América Latina y el Caribe.

Pienso que esta crisis que hoy está afectando al mundo y que está llevando a discusiones, a debates, a búsqueda de soluciones, debemos asumirla tomando en cuenta que ya no es posible, ya no es sostenible el actual modelo de desarrollo.

La única forma de salvarnos todos es cambiar el modelo.

Muchas gracias.


Las frases de Daniel en la inauguración de la Cumbre parecían los tañidos de una campana doblando por una política de siglos, que hasta meses recientes se aplicó a los pueblos de América Latina y el Caribe.

Son las 19 y 58 horas. Acabo de escuchar las palabras del presidente Hugo Chávez. Venezolana de Televisión, al parecer, introdujo una cámara en la "Cumbre Secreta" y transmitió unas palabras suyas. Ayer lo vimos devolver amablemente el gesto de Obama cuando fue a donde estaba él y lo saludó, un gesto del Presidente de Estados Unidos sin duda inteligente.

Esta vez Chávez se levantó de su silla, fue hasta el asiento de Obama en la cabeza de un salón rectangular junto a Michelle Bachelet y le entregó el conocido libro de Galeano, "La venas abiertas de América Latina", actualizado sistemáticamente por el autor. No sé en qué momento del día ocurrió. Mencioné simplemente la hora en que lo escuché.

Se anuncia que la Cumbre concluirá mañana al mediodía.

El Presidente de Estados Unidos ha estado muy activo. Según noticias se ha reunido no sólo con el pleno de la Cumbre, sino también con todos los subgrupos de la región.

Su predecesor se acostaba temprano y dormía muchas horas. Obama, al parecer, trabaja mucho y duerme poco.

Hoy día 19 a las 11 y 57 horas, no veo nada nuevo. El canal de la CNN está sin noticias frescas. Escucho las 12 campanadas del reloj, en ese instante ocupó la tribuna de la Cumbre el Primer Ministro de Trinidad y Tobago. Me dedico a escucharlo, y percibo algunas cosas extrañas. El rostro de Manning está tenso. Un rato después habla Obama y luego responde preguntas de la prensa; lo veo más áspero aunque calmado. Lo que más me llamó la atención es que se organizó una conferencia de prensa integrada por varios líderes en la que ninguno de los discrepantes del documento habló.

Manning había dicho antes que el mismo se preparó hace dos años cuando no había una profunda crisis económica y por tanto los problemas actuales no estaban abordados con toda claridad. Indudablemente, pensé, faltaba McCain. Con seguridad la OEA, Leonel y la República Dominicana recordaban el apellido del jefe militar de los invasores de 1965 y los 50 mil soldados que la ocuparon para impedir el regreso de Juan Bosch, que no era marxista leninista.

Los de la conferencia eran el Primer Ministro de Canadá, hombre francamente derechista y el único que había sido grosero con Cuba; el presidente de México, Felipe Calderón; Martín Torrijos de Panamá, y como era lógico Patrick Manning. El caribeño y los dos latinoamericanos fueron respetuosos con Cuba. Ninguno la atacó y habían expresado su oposición al bloqueo.

Obama habló del poder militar de Estados Unidos con el cual podría ayudar en la lucha contra el crimen organizado y la importancia del mercado norteamericano. Reconoció también que los programas que lleva adelante el Gobierno de Cuba, como el envío de contingentes médicos a países de América Latina y el Caribe, pueden ser más efectivos que el poder militar de Washington a la hora de ganar influencia en la región.

No lo hacemos los cubanos por ganar influencia; es una tradición que se inició en Argelia en 1963, cuando luchaba contra el colonialismo francés, y lo hemos hecho en decenas de países del Tercer Mundo.

Fue áspero y evasivo con relación al bloqueo en su entrevista con la prensa; pero ya nació y cumplirá 48 años el 4 de agosto.

Ese mismo mes, nueve días más tarde, yo cumpliré 83 años, casi el doble de su edad, pero ahora dispongo de mucho más tiempo para pensar. Deseo recordarle un principio ético elemental relacionado con Cuba: cualquier injusticia, cualquier crimen, en cualquier época no tiene excusa alguna para perdurar; el cruel bloqueo contra el pueblo cubano cuesta vidas, cuesta sufrimientos; también afecta la economía de la cual se sustenta una nación y limita sus posibilidades de cooperar con los servicios de salud, educación, deporte, ahorro energético y protección del medio ambiente con muchos países pobres del mundo.

Fidel Castro Ruz
Abril 19 de 2009
2 y 32 p.m.

Wednesday, April 15, 2009

Militares con criterios acertados (Tomado de CubaDebate)

No se sabe cuántas personas en Estados Unidos le escriben a Obama y cuántos temas diferentes le plantean. Es evidente que no puede leer todas las cartas y abordar cada uno de los asuntos, porque no le alcanzarían las 24 horas del día y los 365 días del año. Lo que sí es seguro es que los asesores, apoyados por las computadoras, equipos electrónicos y celulares responden todas las cartas. Su contenido será registrado y existen de antemano las respuestas apoyadas en múltiples declaraciones del nuevo Presidente durante su campaña por la postulación y la elección.

De todas formas, las cartas influyen y tienen un peso en la política de Estados Unidos ya que no se trata, en este caso, de un político corrupto, mentiroso e ignorante como su predecesor, que odiaba los avances sociales del New Deal.

Por ello fijé mi atención en un cable publicado ayer 14 de abril, procedente de Washington, suscrito por la agencia de noticias DPA:

"Un grupo de altos militares retirados estadounidenses instó al presidente Barack Obama a ‘apoyar y firmar’ una Ley para acabar con la prohibición de viajar a Cuba de todos los norteamericanos, argumentando que el embargo contra la isla no sirve a los propósitos políticos y de seguridad de Washington.

"‘El embargo ha provocado un significativo movimiento diplomático contra la política estadounidense’, advierten los 12 altos oficiales retirados, entre ellos el ‘zar de las drogas’ durante la presidencia de Bill Clinton, Barry McCaffrey, y el ex jefe del estado mayor de Colin Powell, Lawrence B. Wilkerson, en una carta dada a conocer hoy en Washington.

"‘Como militares profesionales, entendemos que los intereses de Estados Unidos están mejor atendidos cuando el país es capaz de atraer el apoyo de otras naciones hacia nuestra causa’, insisten los militares en la misiva enviada el lunes a Obama, en el mismo día en que el presidente norteamericano anunció el fin de las restricciones de viajes y remesas a cubano-americanos, pero no para todos los ciudadanos del país, como reclaman sectores progresistas.

"A juicio de estos militares, la ‘Ley sobre la Libertad para viajar a Cuba’ presentada ante la Cámara de Representantes por el demócrata Bill Delahunt ‘es un importante primer paso hacia el levantamiento del embargo’.

"Un tipo de política, agregan, ‘con más posibilidades de llevar el cambio a Cuba’ y también para cambiar la imagen internacional de Washington.

"‘En todo el mundo los líderes están reclamando un verdadero cambio político basado en las esperanzas que usted inspiró con su campaña’, sostienen los militares.

"‘Cuba se ofrece como el elemento más a mano para demostrar ese cambio y sería además una maniobra que quedaría profundamente grabada en la mente de nuestros socios y rivales en el mundo’, agregan."

Ubicada la noticia entre 315 páginas de cables parecería algo intrascendente. Sin embargo, aborda el meollo del problema que motivó cuatro reflexiones en menos de 24 horas, en torno a la Cumbre de las Américas, que se iniciará dentro de 48 horas.

En Estados Unidos las guerras las desatan los políticos y tienen que hacerlas los militares.

Kennedy, inexperto y joven, decretó el bloqueo y la invasión de Girón, organizada por Eisenhower y Nixon que de guerras sabía menos que aquel. El inesperado revés lo condujo a nuevas y desacertadas decisiones que culminaron en la Crisis de Octubre de la cual sin embargo salió airoso, pero traumatizado por el riesgo de una guerra termonuclear de la que estuvo muy cerca, como me contó el periodista francés Jean Daniel. "Es una máquina de pensar", añadió en elogio al Presidente, que lo había impresionado mucho.

Entusiasmado más adelante con los Boinas Verdes, los envió a Vietnam, donde Estados Unidos apoyaba la restauración del imperio colonial francés. Otro político, Lyndon Johnson, llevó aquella guerra hasta las últimas consecuencias. En esa ingloriosa aventura más de 50 mil soldados perdieron la vida, la Unión despilfarró no menos de 500 mil millones de dólares cuando el valor de estos en oro bajó 20 veces, mató millones de vietnamitas y multiplicó la solidaridad con aquel país pobre del Tercer Mundo. El servicio militar tuvo que ser sustituido por soldados profesionales, alejando al pueblo del entrenamiento militar, lo cual debilitó esa nación.

Un tercer político, George W. Bush, protegido por su padre, llevó a cabo la guerra genocida de Iraq que aceleró la crisis económica, haciéndola más grave y profunda. Su costo en cifras económicas se eleva a millones de millones de dólares, una deuda pública que caerá sobre las nuevas generaciones de norteamericanos, en un mundo convulso y lleno de riesgos.

¿Tienen o no razón los que afirman que el embargo afecta los intereses de seguridad de Estados Unidos?

Los que escribieron la carta no apelan al uso de las armas, sino a la lucha de ideas, algo diametralmente opuesto a lo que han hecho los políticos.

En general los militares norteamericanos, que defienden el sistema económico, político y social de Estados Unidos, poseen privilegios y son altamente remunerados, pero se preocupan de no incurrir en el robo de los fondos públicos, que los conduciría al descrédito y a la falta total de autoridad para su desempeño militar.

Ellos no creen que Cuba constituya una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, como han tratado de presentarnos ante la opinión pública norteamericana. Han sido los gobiernos de ese país los que convirtieron la base de Guantánamo en refugio de contrarrevolucionarios o emigrantes. Peor que todo eso, la convirtieron en un centro de torturas que la hicieron famosa como símbolo de la negación más brutal de los derechos humanos.

Los militares conocen también que nuestro país es modelo de lucha contra el tráfico de drogas, y que nunca desde nuestro territorio se ha permitido acción terrorista alguna contra el pueblo de Estados Unidos.

Como lo pudo comprobar el Caucus Negro del Congreso, incluir a Cuba en la lista de países terroristas es lo más deshonesto que se ha hecho nunca.

Al igual que a los senadores Lugar, Delahunt, el Caucus y otros influyentes miembros del Congreso, les damos las gracias a los que escribieron la carta a Obama.

No tememos dialogar; no necesitamos inventar enemigos; no tememos al debate de ideas; creemos en nuestras convicciones y con ellas hemos sabido defender y seguiremos defendiendo nuestra Patria.

Con los fabulosos avances de la tecnología, la guerra se ha convertido en una de las ciencias más complejas.

Es algo que los militares norteamericanos comprenden. Saben que no es cuestión de ordeno y mando al estilo de las viejas guerras. Hoy los adversarios posiblemente no se vean jamás las caras; pueden encontrarse a miles de kilómetros de distancia; las armas más mortíferas se disparan por programas. El hombre apenas participa. Son decisiones previamente calculadas y carentes de emociones.

He conocido a varios de ellos, ya retirados, que se dedican al estudio de las ciencias militares y las guerras.

No expresan odio ni antipatías hacia el pequeño país que ha luchado y resistido frente a un vecino tan poderoso.

En Estados Unidos existe en la actualidad un Instituto de Seguridad Mundial con el cual nuestro país mantiene contactos e intercambios académicos. Hace 15 años lo que existía era el Centro de Información de la Defensa (CID). Realizó la primera visita a Cuba a fines de junio de 1993. Entre esa fecha y el 19 de noviembre del 2004 realizaron nueve visitas a Cuba.

Hasta el año 1999 las delegaciones estuvieron integradas en su mayoría por militares retirados.

En la visita de octubre de 1999 comenzó a variar la composición de las delegaciones, disminuyendo la presencia de militares. Desde la visita número cinco todas las delegaciones estuvieron presididas por el prestigioso investigador Bruce Blair, experto en políticas de seguridad, especializado en fuerzas nucleares de control y mando. Profesor consultante en las universidades de Yale y Princeton. Ha publicado numerosos libros y cientos de artículos sobre el tema.

Conocí por esa vía militares que asumieron importantes papeles en las fuerzas armadas de Estados Unidos. No siempre coincidimos con sus puntos de vista, pero nunca dejaron de ser amables. Intercambiamos con amplitud sobre hechos históricos en los cuales ellos como militares habían participado.

Las visitas continuaron en el 2006, pero yo había tenido el accidente en Santa Clara y más tarde enfermé gravemente.

Entre los doce militares retirados que firmaron la carta a Obama estaba uno de los que participó en aquellas reuniones.

Supe que en el último encuentro que tuvo lugar, con franqueza, dijeron que los militares no tenían intención de agredir militarmente a Cuba; que había una nueva situación política en Estados Unidos, derivada de la debilidad de la administración por su fracaso en Iraq.

Para los compañeros que se reunieron con los norteamericanos estaba claro que se sentían mal dirigidos y se abochornaban por lo que estaba ocurriendo, aunque nadie podía ofrecer garantías sobre la política aventurera del presidente de Estados Unidos, que mantuvo hasta el último día de su administración. Aquella reunión tuvo lugar a principios de marzo del 2007, hace 14 meses.

Bruce Blair debe saber mucho más que yo sobre el espinoso tema. Siempre me impresionó su conducta valiente y transparente.

No deseaba que estos datos quedaran en los archivos esperando el momento en que ya no interesarían a nadie.

Fidel Castro Ruz
Abril 15 de 2009
9 y 16 p.m.

Militares con criterios acertados (Tomado de CubaDebate)

No se sabe cuántas personas en Estados Unidos le escriben a Obama y cuántos temas diferentes le plantean. Es evidente que no puede leer todas las cartas y abordar cada uno de los asuntos, porque no le alcanzarían las 24 horas del día y los 365 días del año. Lo que sí es seguro es que los asesores, apoyados por las computadoras, equipos electrónicos y celulares responden todas las cartas. Su contenido será registrado y existen de antemano las respuestas apoyadas en múltiples declaraciones del nuevo Presidente durante su campaña por la postulación y la elección.

De todas formas, las cartas influyen y tienen un peso en la política de Estados Unidos ya que no se trata, en este caso, de un político corrupto, mentiroso e ignorante como su predecesor, que odiaba los avances sociales del New Deal.

Por ello fijé mi atención en un cable publicado ayer 14 de abril, procedente de Washington, suscrito por la agencia de noticias DPA:

"Un grupo de altos militares retirados estadounidenses instó al presidente Barack Obama a ‘apoyar y firmar’ una Ley para acabar con la prohibición de viajar a Cuba de todos los norteamericanos, argumentando que el embargo contra la isla no sirve a los propósitos políticos y de seguridad de Washington.

"‘El embargo ha provocado un significativo movimiento diplomático contra la política estadounidense’, advierten los 12 altos oficiales retirados, entre ellos el ‘zar de las drogas’ durante la presidencia de Bill Clinton, Barry McCaffrey, y el ex jefe del estado mayor de Colin Powell, Lawrence B. Wilkerson, en una carta dada a conocer hoy en Washington.

"‘Como militares profesionales, entendemos que los intereses de Estados Unidos están mejor atendidos cuando el país es capaz de atraer el apoyo de otras naciones hacia nuestra causa’, insisten los militares en la misiva enviada el lunes a Obama, en el mismo día en que el presidente norteamericano anunció el fin de las restricciones de viajes y remesas a cubano-americanos, pero no para todos los ciudadanos del país, como reclaman sectores progresistas.

"A juicio de estos militares, la ‘Ley sobre la Libertad para viajar a Cuba’ presentada ante la Cámara de Representantes por el demócrata Bill Delahunt ‘es un importante primer paso hacia el levantamiento del embargo’.

"Un tipo de política, agregan, ‘con más posibilidades de llevar el cambio a Cuba’ y también para cambiar la imagen internacional de Washington.

"‘En todo el mundo los líderes están reclamando un verdadero cambio político basado en las esperanzas que usted inspiró con su campaña’, sostienen los militares.

"‘Cuba se ofrece como el elemento más a mano para demostrar ese cambio y sería además una maniobra que quedaría profundamente grabada en la mente de nuestros socios y rivales en el mundo’, agregan."

Ubicada la noticia entre 315 páginas de cables parecería algo intrascendente. Sin embargo, aborda el meollo del problema que motivó cuatro reflexiones en menos de 24 horas, en torno a la Cumbre de las Américas, que se iniciará dentro de 48 horas.

En Estados Unidos las guerras las desatan los políticos y tienen que hacerlas los militares.

Kennedy, inexperto y joven, decretó el bloqueo y la invasión de Girón, organizada por Eisenhower y Nixon que de guerras sabía menos que aquel. El inesperado revés lo condujo a nuevas y desacertadas decisiones que culminaron en la Crisis de Octubre de la cual sin embargo salió airoso, pero traumatizado por el riesgo de una guerra termonuclear de la que estuvo muy cerca, como me contó el periodista francés Jean Daniel. "Es una máquina de pensar", añadió en elogio al Presidente, que lo había impresionado mucho.

Entusiasmado más adelante con los Boinas Verdes, los envió a Vietnam, donde Estados Unidos apoyaba la restauración del imperio colonial francés. Otro político, Lyndon Johnson, llevó aquella guerra hasta las últimas consecuencias. En esa ingloriosa aventura más de 50 mil soldados perdieron la vida, la Unión despilfarró no menos de 500 mil millones de dólares cuando el valor de estos en oro bajó 20 veces, mató millones de vietnamitas y multiplicó la solidaridad con aquel país pobre del Tercer Mundo. El servicio militar tuvo que ser sustituido por soldados profesionales, alejando al pueblo del entrenamiento militar, lo cual debilitó esa nación.

Un tercer político, George W. Bush, protegido por su padre, llevó a cabo la guerra genocida de Iraq que aceleró la crisis económica, haciéndola más grave y profunda. Su costo en cifras económicas se eleva a millones de millones de dólares, una deuda pública que caerá sobre las nuevas generaciones de norteamericanos, en un mundo convulso y lleno de riesgos.

¿Tienen o no razón los que afirman que el embargo afecta los intereses de seguridad de Estados Unidos?

Los que escribieron la carta no apelan al uso de las armas, sino a la lucha de ideas, algo diametralmente opuesto a lo que han hecho los políticos.

En general los militares norteamericanos, que defienden el sistema económico, político y social de Estados Unidos, poseen privilegios y son altamente remunerados, pero se preocupan de no incurrir en el robo de los fondos públicos, que los conduciría al descrédito y a la falta total de autoridad para su desempeño militar.

Ellos no creen que Cuba constituya una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, como han tratado de presentarnos ante la opinión pública norteamericana. Han sido los gobiernos de ese país los que convirtieron la base de Guantánamo en refugio de contrarrevolucionarios o emigrantes. Peor que todo eso, la convirtieron en un centro de torturas que la hicieron famosa como símbolo de la negación más brutal de los derechos humanos.

Los militares conocen también que nuestro país es modelo de lucha contra el tráfico de drogas, y que nunca desde nuestro territorio se ha permitido acción terrorista alguna contra el pueblo de Estados Unidos.

Como lo pudo comprobar el Caucus Negro del Congreso, incluir a Cuba en la lista de países terroristas es lo más deshonesto que se ha hecho nunca.

Al igual que a los senadores Lugar, Delahunt, el Caucus y otros influyentes miembros del Congreso, les damos las gracias a los que escribieron la carta a Obama.

No tememos dialogar; no necesitamos inventar enemigos; no tememos al debate de ideas; creemos en nuestras convicciones y con ellas hemos sabido defender y seguiremos defendiendo nuestra Patria.

Con los fabulosos avances de la tecnología, la guerra se ha convertido en una de las ciencias más complejas.

Es algo que los militares norteamericanos comprenden. Saben que no es cuestión de ordeno y mando al estilo de las viejas guerras. Hoy los adversarios posiblemente no se vean jamás las caras; pueden encontrarse a miles de kilómetros de distancia; las armas más mortíferas se disparan por programas. El hombre apenas participa. Son decisiones previamente calculadas y carentes de emociones.

He conocido a varios de ellos, ya retirados, que se dedican al estudio de las ciencias militares y las guerras.

No expresan odio ni antipatías hacia el pequeño país que ha luchado y resistido frente a un vecino tan poderoso.

En Estados Unidos existe en la actualidad un Instituto de Seguridad Mundial con el cual nuestro país mantiene contactos e intercambios académicos. Hace 15 años lo que existía era el Centro de Información de la Defensa (CID). Realizó la primera visita a Cuba a fines de junio de 1993. Entre esa fecha y el 19 de noviembre del 2004 realizaron nueve visitas a Cuba.

Hasta el año 1999 las delegaciones estuvieron integradas en su mayoría por militares retirados.

En la visita de octubre de 1999 comenzó a variar la composición de las delegaciones, disminuyendo la presencia de militares. Desde la visita número cinco todas las delegaciones estuvieron presididas por el prestigioso investigador Bruce Blair, experto en políticas de seguridad, especializado en fuerzas nucleares de control y mando. Profesor consultante en las universidades de Yale y Princeton. Ha publicado numerosos libros y cientos de artículos sobre el tema.

Conocí por esa vía militares que asumieron importantes papeles en las fuerzas armadas de Estados Unidos. No siempre coincidimos con sus puntos de vista, pero nunca dejaron de ser amables. Intercambiamos con amplitud sobre hechos históricos en los cuales ellos como militares habían participado.

Las visitas continuaron en el 2006, pero yo había tenido el accidente en Santa Clara y más tarde enfermé gravemente.

Entre los doce militares retirados que firmaron la carta a Obama estaba uno de los que participó en aquellas reuniones.

Supe que en el último encuentro que tuvo lugar, con franqueza, dijeron que los militares no tenían intención de agredir militarmente a Cuba; que había una nueva situación política en Estados Unidos, derivada de la debilidad de la administración por su fracaso en Iraq.

Para los compañeros que se reunieron con los norteamericanos estaba claro que se sentían mal dirigidos y se abochornaban por lo que estaba ocurriendo, aunque nadie podía ofrecer garantías sobre la política aventurera del presidente de Estados Unidos, que mantuvo hasta el último día de su administración. Aquella reunión tuvo lugar a principios de marzo del 2007, hace 14 meses.

Bruce Blair debe saber mucho más que yo sobre el espinoso tema. Siempre me impresionó su conducta valiente y transparente.

No deseaba que estos datos quedaran en los archivos esperando el momento en que ya no interesarían a nadie.

Fidel Castro Ruz
Abril 15 de 2009
9 y 16 p.m.

Tuesday, April 14, 2009

¿Tiene la OEA derecho a existir? (Tomado de CubaDebate)

Hoy hablé con franqueza de las atrocidades cometidas contra los pueblos de América Latina. Los del Caribe ni siquiera eran independientes cuando la Revolución Cubana triunfó. Precisamente el día 19, en que finaliza la Cumbre de las Américas, se cumplirán 48 años de la victoria de Cuba en Girón. Fui cuidadoso con la OEA; no dije una sola palabra que pudiera interpretarse como una ofensa a la vetusta institución, aunque todos conocen cuánta repugnancia nos produce.

Un cable bastante hostil de la agencia británica Reuters afirma que “‘Cuba debe expresar claramente su compromiso con la democracia si quiere regresar a la OEA, como demanda un creciente grupo de gobiernos latinoamericanos’, dijo Insulza en una entrevista al diario brasileño O’Globo.

“El presidente estadounidense, Barack Obama, está revisando la vieja política de aislamiento hacia la isla comunista antes de la Cumbre de las Américas de este fin de semana, donde está previsto que líderes latinoamericanos presionen por el levantamiento del embargo estadounidense sobre Cuba, vigente desde 1962.

“Algunos países también tienen previsto pedir el reingreso de Cuba a la OEA, después de su suspensión en 1962 en plena guerra fría.

“Insulza advirtió que ‘la cláusula democrática de la OEA se mantiene como un obstáculo dentro de las exigencias para permitir el reingreso de Cuba, un Estado unipartidista’.

“‘Necesitamos saber si Cuba está interesada en volver a los organismos multilaterales o si sólo está pensando en el fin del embargo y el crecimiento económico’.

“‘Esta es una Cumbre de países con buena voluntad, pero la buena voluntad no es suficiente para provocar el cambio’, agregó.

“‘Los 34 líderes que asistirán a la Cumbre, en la cual Cuba no puede participar, son países democráticos’, señaló Insulza, ex ministro de Relaciones Exteriores chileno.

“‘La Asamblea General de la OEA decidió que todos los países miembros deben adherirse a los principios democráticos’, declaró Insulza a O’Globo cuando le preguntaron sobre Cuba.

“Pero el presidente venezolano, Hugo Chávez, un fuerte crítico de Washington, ya anunció que intentará colocar el tema de Cuba en el centro del debate de la Cumbre.

“‘El regreso de Cuba al organismo no sólo depende de la Cumbre de las Américas, sino de la Asamblea General de la OEA’, dijo Insulza a O’Globo.”

La OEA tiene una historia que recoge toda la basura de 60 años de traición a los pueblos de América Latina.

Insulza afirma que para entrar en la OEA, Cuba tiene primero que ser aceptada por la institución. Él sabe que nosotros no queremos ni siquiera escuchar el infame nombre de esa institución. No ha prestado un solo servicio a nuestros pueblos; es la encarnación de la traición. Si se suman todas las acciones agresivas de las que fue cómplice, estas alcanzan cientos de miles de vidas y acumulan decenas de años sangrientos. Su reunión será un campo de batalla, que pondrá en situación embarazosa a muchos gobiernos. Que no se diga, sin embargo, que Cuba lanzó la primera piedra. Nos ofende incluso, al suponer que estamos deseosos de ingresar en la OEA. El tren ha pasado hace rato, e Insulza no se ha enterado todavía. Algún día muchos países pedirán perdón por haber pertenecido a ella.

Evo habló al mediodía de hoy. No ha dicho todavía la última palabra sobre su asistencia o no a la reunión del ALBA y a la Cumbre de las Américas. Obtuvo una clara y contundente victoria.

Aceptó, sin embargo, la reducción a 7 del número de escaños asignados a los pueblos indígenas, de 14 que había propuesto. El adversario, con seguridad, tratará de explotar ese punto para sus intrigas contra el Movimiento al Socialismo, apostando al desgaste.

El MAS tendrá que luchar duro para asegurar el padrón electoral biométrico y una alternativa si la oligarquía logra dilatar la confección del nuevo padrón. Su huelga de hambre fue una decisión valiente y audaz, y el pueblo de Bolivia ganó mucho en conciencia.

Ahora el centro de la atención se concentra en la Cumbre de las Américas. Significará un privilegio conocer lo que allí se diga; será un test de inteligencia y vergüenza. No le pediremos de rodillas a la OEA ingresar en la infamia.

Fidel Castro Ruz
Abril 14 de 2009
4 y 43 p.m.